La Patrulla fronteriza retrocedió cuando los activistas desafiaron la legitimidad de los puestos de control y demandaron el fin de la frontera militarizada. 

Un grupo de 200 personas de diferentes partes de EEUU, incluyendo al fundador de SOA Watch, el Padre Roy Bourgeois, realizaron una vigilia pacífica, este domingo 09 de octubre, en un “checkpoint”, en Nogales, Arizona, para conmemorar y recordar a los miles de inmigrantes muertos en la frontera de EEUU y México.

Los activistas marcharon por la carretera I-19 hasta el “checkoint” para exigir el cierre permanente de este Punto de Control como de todos los puestos de control a lo largo de los EEUU.

Los Puestos de Control son responsables directos de las muertes de los inmigrantes en el desierto que tratan de evitarlos para no ser detenidos. Se ha documentado que los “checkoint” violan sistemáticamente los derechos constitucionales incluyendo su perfil racista.

Después del anuncio a los activistas, que realizó la patrulla fronteriza, que todo el mundo sería inspeccionado, los agentes se echaron para atrás cuando los manifestantes respondieron que “la libertad de movimiento es un derecho humano, independientemente de la condición de ciudadanía ¿Por qué mi nombre es más importante que los nombres de las personas que han muerto cruzando el desierto?”.

Un grupo de 20 activistas, se tomaron de los brazos, llevaron a cabo una vigilia, y se negaron a abandonar el Puesto de Control, incluso después de las amenazas de arresto, del uso que harían de gas y pistolas eléctricas, y cargos por delitos federales.

“Lo que estamos haciendo es un humilde acto de amor y solidaridad con los miles de nuestros hermanos migrantes que están cruzando las fronteras para vivir. Caminamos con ellos hoy. Se trata de la solidaridad”, dijo el padre Roy Bourgeois quien ha pasado más de cuatro años en prisión por actos anteriores de resistencia no violenta a la militarización.

El grupo de 20 manifestantes se mantuvieron firmes durante 5 horas y fueron apoyados por unas 200 personas con quienes habían marchado hasta el Puesto de Control.

 

Para llamar la atención, los activistas simularon estar muertos en el piso para visibilizar lo que ocurre con miles y miles de inmigrantes que han muerto desde que EEUU construyó el muro fronterizo y levantó Puestos de Control. Un oficial de la Patrulla fronteriza patio al Padre Roy Bourgeois mientras él se encontraba en el suelo. Muchos conductores que pasaban por la zona apoyaron a los activistas con gritos y tocando sus bocinas.

El movimiento de la SOA Watch, ha luchado contra la militarización estadounidense en América Latina, por más de 25 años, y reconoce que la violencia de Estado, patrocinada por EEUU, es una de las causas de la migración forzada.

Durante los días 7 al 10 de octubre, SOA Watch se unió a cientos de otras organizaciones, en la frontera de EEUU y México, para denunciar que la frontera, entre ambos países, es una zona militarizada y peligrosa y que ha tenido consecuencias catastróficas para los inmigrantes y las comunidades fronterizas.

Esta estrategia de control militarizado, conocida como “prevención a través de disuasión”, por la Patrulla Fronteriza, fue concebida para forzar intencionalmente a los inmigrantes indocumentados a intentar cruzar lejos de las áreas urbanas en lugares más remotos y peligrosos. La intención es aumentar el costo y los riesgos asociados con el cruce de la frontera, sin autorización, dando como resultado, hasta la fecha, más de 3.000 restos humanos encontrados en el sur de Arizona.

La Unión Americana de Libertades Civiles de Arizona ha recibido testimonios frecuentes, de los residentes de Arizona, con respecto a registros e incautaciones ilegales, el uso excesivo de la fuerza, la discriminación racial, y otras faltas cometidas por los agente en los controles.

Los residentes describen un modelo similar de abuso en varios Puntos de Control, en todas partes del estado, – incluyendo el registro basado en “alertas” de contrabando no existente y detenciones prolongadas e injustificadas – lo que indica que estos incidentes no son anómalos o cometidos por unos cuantas “manzanas malas”, sino el resultado de una política fronteriza “sistémica” y prácticas comunes que conllevan violaciones extendidas de derechos.

Es en el espíritu del artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el que establece que toda persona tiene derecho a la libertad de circulación y residencia dentro de las fronteras de cada Estado y que cada persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, como a regresar a su país, llamamos a la eliminación de los Puestos de Control y el fin de la militarización de la frontera.

Fueron más de 400 organizaciones de base, de derechos de los inmigrantes, de derechos humanos, de justicia social y laboral, de religiosos, que se reunieron este fin de semana en Nogales, Arizona y Sonora, en esta Convergencia Internacional, en la frontera de EEUU y México, para pedir el fin de militarización fronteriza, el fin de la criminalización de los inmigrantes y para nombrar la raíz verdadera que causa la migración forzada.

Para más información: www.soaw.org/border

Por Editor

Deja una respuesta